CARRERA (NO OFICIAL) DE LA MUJER. SEVILLA 2017

CARRERA (NO OFICIAL) DE LA MUJER. SEVILLA 2017

Tenía muchas ganas de correr en Sevilla más allá de los 42 kilómetros a los que me he enfrentado allí durante dos años seguidos. Por eso, la Carrera de la Mujer de la capital andaluza la esperaba con ganas e ilusión. La misma ilusión que contagiaban las 14.000 mujeres en la que iba a ser la línea de salida de una prueba que lleva realizándose más de diez años. Pero en esa línea de salida no había ni arco rosa, ni música, ni speaker… El tráfico estaba abierto y el caos reinaba en el Paseo de las Delicias desde primera hora de la mañana. Nadie se imaginaba que minutos después la prueba se cancelaría…

Sin embargo y ante la falta de información en aquel momento, cuando el reloj aún no había marcado las 10 de la mañana, un grupo de mujeres que estaban en la parte delantera de la prueba comenzaron a trotar. La inercia hizo que el resto (entre las que yo me encontraba) también hiciéramos lo mismo. Cuando nos dimos cuenta estábamos corriendo, pero no sabíamos más. Nos seguíamos unas a otras, comentábamos la situación y queríamos llegar a meta para conocer qué había pasado. Mi globo marcaba el camino de muchas mujeres y cuando me di cuenta (casi en el kilómetro 2) y analicé mi alrededor comprendí que íbamos por las calles de Sevilla con tráfico abierto, sin control y con la necesidad de ayudarnos las unas a las otras.

En aquel momento sentí el verdadero espíritu de la carrera. Rodeada de muchas chicas que me daban las gracias por llevar un globo que les estaba sirviendo de referente para llegar a meta sin perderse, otras que se cruzaban y nos animaban a no dejar de correr mientras gritaban: “¡vamos! que nada os pare. Esta carrera se hace de corazón”. Otras que mostraban su enfado sin dejar de trotar. Durante el recorrido no tuvimos ningún tipo de información oficial aunque ya sabíamos que aquello no podía “estar bien”. Y lo comprobamos de primera mano cuando entramos en Plaza de España.

Al igual que en la salida: no se escuchaba música, el arco de meta se intuía más bajo de lo normal, se veían operarios por todos lados desmontando y mi reloj marcaba sólo 5 kilómetros (la carrera oficial marcaba casi siete)… Aún así las chicas que habíamos ido juntas desde el principio decidimos disfrutar de ese marco incomparable trotando los últimos metros. Era nuestra forma de demostrar que el deportes debe estar por encima de todo. Y con más sentido aún si ese deporte lleva implícito dos causas solidarias importantísimas: luchas contra el cancer de mama y la violencia de género.

Y así fue como corrí mi primera carrera no oficial de la mujer. No voy a entrar en debates políticos, administrativos ni en valoraciones que no sé si serán del todo correctas ya que no dispongo de toda la información necesaria para valorarlo. He leído tanto las explicaciones de la organización como las del ayuntamiento de Sevilla y sólo diré una cosa: cuando las ganas son mutuas, la pasión es doble. Que el running, el deporte y la solidaridad solo sirvan como bandera para conseguir algo mejor entre todos.

¡Gracias chicas por hacer posible esta no-carrera! Nos vemos en Barcelona.

Categorías: Sin categoría
Compartir:

comments (3)

Mario Martín Martínez Giménez
9 octubre, 2017 Reply

Grande eres compi no cambies nunca, al lio, al lio,,,,,,,,,

Vanessa
9 octubre, 2017 Reply

Gracias a tiiii por animarnos siempre y despertar en mi y seguro que en muchas mujeres mas el espiritu de superacion.

    Corro y Soy Mujer
    Corro y Soy Mujer
    10 octubre, 2017 Reply

    Mil gracias por tus palabras. Sigamos siempre hacia adelante :)

Déjame tu comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies